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         CRONICA DE UN CENTENRIO

EN  Berzocana le día tres de octubre, amanecía con un cielo limpio de  nubes. Las Gentes se disponía a sacar colchas, mantones de manila,  pañuelos de cien colores, todo era poco para adorna ventanas y balcones. El pueblo era consciente  del acontecimiento histórico que iba a tener lugar. La  apertura del primer año Jubilar no solo del pueblo sino de toda la diócesis de Plasencia que en sus 800 años de historia,  es el primer año jubilar que celebra. ¿Pero por qué en Berzocana? La  respuesta  es sencilla, aunque para entenderla haya que remontarse 4 siglos más atrás. Concretamente al 3 de octubre de 1610,  tras   el pleito entablado con Murcia por querer llevarse las Reliquias de los Santos Fulgencio y  Florentina, por no recibir  dichas Reliquias debido culto, alegando su  procedencia al ser los santos naturales de Cartagena,  el pleito en el que intervino por apelación  de Murcia el Rey Felipe  II   el cual fallo a favor de Berzocana. Así lo cantan las coplas del Ramo.

De Murcia a la catedral,
Llévaselos intento,
Más por alta  Majestad,
De  nuestro Rey lo estorbo.

A la alegación de Murcia de no dar culto debido a las Reliquias, se unían también los jerónimos del Monasterio de Guadalupe, por lo que Berzocana decidió hacer una colecta para construir, a pesar de su pobreza, la capilla relicario en  el que ahora  se veneran, si seguimos el Ramo nos dice.

Para hacer esta capilla,
Ni Rey ni Obispo ayudo.
Porque aquí esta ilustre  villa,
Todo siempre lo cumplió.
Y en otra es troza dice
Dios les de su eterna gloria,
A los que solicitaron,
El pedir una limosna,
Para hacer este retablo.

Así fue como el tres de octubre de 1610, fueron  trasladadas las Reliquias desde un dosel amarillo el cual estaba instalado en la puerta por donde ahora está la escalera por la cual se sube a la parte superior de la capilla.
Este acontecimiento fue muí celebrado por el pueblo, a tal punto que se estableció una fiesta anual con el nombre de la traslación, y que a lo largo de los años ha tenido numerosos    nombre y fechas, hoy en día se las conoce como LAS FIESTAS y se celebran el anteúltimo   domingo de agosto.

Pero volvamos a lo que nos ocupa en este  articulo, la apertura del I año jubilar de Berzocana. Eran las 10 de la mañana del día 3 de octubre del 2009, los fieles se agolpaban en el atrio de la Iglesia parroquial, cualquier movimiento, cualquier persona conocida que llegaba  eran recibidos con aplausos.

Por fin, media hora después de lo previsto, se iniciaba la procesión, desde la ermita del dulce nombre de Jesús  o  del niño, convertida en sacristía para la ocasión. Presidiría la solemne ceremonia el Señor Arzobispo de Mérida-Badajo Don Santiago García Aracil   acompañado del Obispo de Plasencia Don Amadeo Rodríguez Magro y el Obispo de Corta-Cáceres Don Francisco Cerro Cano. Tras el rito de apertura de la puerta del perdón, entró la  procesión en el templo, adornado  con sus mejores galos, tras la exposición de la Reliquias el Señor Vicario general    de  la diócesis de Plasencia leía la bula Papal,  por la que se convoca año jubilar y se dan   las recomendaciones para ganar  las indulgencias,  y comenzaba la Misa de pontifical concelebrada por los tres obispos con sesentas sacerdotes. Fue especialmente emotivo el  momento del ofertorio cuando la hermandad de caballeros  de N. Sra. De Guadalupe hacia la entrega  simbólica a la pontificia cofradía de los Sontas,   de un cuadro que representa la imagen de la Virgen de  Guadalupe venerada por San Fulgencio y Santa Florentina ambos de adolecentes, cerrado así definitivamente la herida que durante siglos a existido entre Guadalupe y Berzocana por haber intentado llevarse a los Santos.  Al final se impartió  la bendición Papal, y  se veneraban los reliquias de la forma habitual.

Después de la ceremonia religiosa, el Pueblo  de Berzocana, hospitalario como siempre, obsequio a todos los asistentes,  paisanos y forasteros  con la degustación de una  riquísimas migas que fueron elaboradas y servidas, por la Asociación de amas de casa.

En el apartado de agradecimientos, me gustaría hace mención especial a Don Florencio Alvares Mayordomo de  la Pontificia   Cofradía de los Santos,  a Don José Manuel Rubio, Párroco a Don Paulino Tejero, Alcalde y  a toda la corporación municipal, en definitiva a todo el pueblo de  Berzocana, gracias y felicidades.

Desde Alcuéscar  a 14 de octubre de 2009
Fulgencio Rodríguez Mera.