1. Condiciones generales
Arrepentimiento de los pecados cometidos, y sincero deseo de no pecar más.
Recibir los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía (confesarse y comulgar).
Rezar por las intenciones del Papa.
2. Condiciones propias de este Año Jubilar.
Se obtiene la Indulgencia plenaria cumpliendo una sola de las 3 acciones que se exponen a continuación:
participar devotamente el día 3 de octubre de 2009 y el 26 de octubre de 2010 en los ritos sagrados celebrados en honor de los Santos Fulgencio y Florentina, en cualquier iglesia u oratorio de la Ciudad y de la Diócesis de Plasencia.
peregrinar al templo parroquial de Berzocana y participar en una celebración litúrgica o en otro ejercicio piadoso públicamente celebrado delante de las reliquias de los Santos Fulgencio y Florentina expuestas a la pública veneración
visitar el templo parroquial de Berzocana y dedicar un tiempo adecuadamente largo a pensamientos y deseos piadosos y rezando al final el padrenuestro, el credo y alguna otra oración a la Virgen y a los Santos Fulgencio y Florentina.
3. A tener en cuenta
se alcanza la Indulgencia plenaria solamente una vez al día
se puede aplicar la indulgencia plenaria a los difuntos
los fieles que por edad o enfermedad no puedan salir de casa pueden alcanzar la Indulgencia plenaria en su propia casa si cumplen todo lo que sigue:
están arrepentidos de los pecados cometidos y tienen sincero deseo de no pecar más
tienen verdadera intención de cumplir las 3 condiciones generales (confesarse, comulgar y rezar por las intenciones del Papa) tan pronto como les sea posible
se unen espiritualmente a las celebraciones o peregrinaciones jubilares, ofreciendo a Dios sus oraciones y sufrimientos ante cualquier imagen de los Santos Fulgencio y Florentina
todo esto es válido desde el 3 de octubre de 2009 hasta el 26 de octubre de 2010,
ambos inclusive.
todos los fieles, incluso varias veces al día, pueden ganar indulgencia parcial, si, al menos con corazón arrepentido, invocando a los Santos Patronos, realizan obras de misericordia, de penitencia o de evangelización propuestas por el Sr. Obispo.